En el Qingming de 2026, cuando el general de división Mao Xinyu, nieto de Mao Zedong, estaba en Shaoshan para rendir homenaje a sus antepasados, ocurrió inesperadamente un incidente en el que una mujer se arrodilló en el camino para entregar una demanda. Esta escena no solo es la simple esperanza de los que buscan justicia en la base para los descendientes del «gran salvador», sino que también parece una profunda metáfora política. Como la «tercera generación roja» más famosa de China, la vida de Mao Xinyu fue el producto de los cuidadosos arreglos de Zhou Enlai y otros veteranos del PCCh desde su nacimiento. No solo es el beneficiario del sistema de gracia del poder, sino también un «prisionero» de este sistema.